Automatización industrial

La automatización industrial se basa en el uso de tecnologías y sistemas de control, que controlan diferentes procesos productivos y maquinarias en la industria, asistiendo a operadores humanos en tareas peligrosas, repetitivas y que requieren una gran velocidad de producción.

La industria de hoy exige productos de alta calidad y con precios competitivos, para abordar este desafío la automatización industrial presenta múltiples ventajas entre las cuales se pueden destacar:

Repetición permanente: repetición continua sin alteraciones ni fallos, lo que permite producir de forma ininterrumpida con una disponibilidad de 24 hs.

Niveles de calidad óptimos: permite ejecutar los procesos con un nivel de precisión mucho más elevado que en un proceso manual.

Ahorro de costos: se necesita menos personal de base en la cadena de producción. Por otra parte, la automatización aumenta la eficiencia energética y de uso de materias primas.

Reducción del tiempo de producción: debido a la eficiencia y precisión del proceso automatizado

Seguridad del personal: incrementa la seguridad del personal, especialmente en procesos que incluyen grandes pesos, temperaturas elevadas o entornos peligrosos (con productos químicos nocivos, radioactivos…).

Producción más flexible: permite adaptar el producto a las características y requerimientos específicos de cada empresa. Además, de permitir realizar tareas imposibles de llevar a cabo de forma manual.

Mejora del flujo de datos: mejor integración en las redes de comunicación de datos, lo que permite reducir el tiempo de reacción ante cambios o alteraciones en la producción, así como tomar decisiones más precisas.

Ventaja competitiva: aumenta la competitividad en el mercado, ya que se puede dar una mejor respuesta a las necesidades de éste, ofrecer productos de mejor calidad en menor tiempo.

La automatización de procesos industriales se puede aplicar tanto en entornos OT, entornos operativos, donde se realizan tareas de manufacturas tradicionales; y en los entornos IT, entornos de información, centrados en computadoras y software que propician, por ejemplo, sistema automático de atención al cliente, gestión de pedidos, análisis de datos, entre otros.

Se pueden distinguir dos grandes partes en la automatización industrial:

Operativa: en la que intervienen dispositivos de entrada como sensores, cámaras, y de salida como actuadores, motores, cilindros, células o compresores neumáticos, equipos eléctricos y electrónicos.

Control de estos elementos: a través de dispositivos programables como PLCs (Controladores Lógicos Programables), PCs, PACs (Controladores de Automatización Programables), etc.

Cabe destacar también la importancia de los sistemas de supervisión, control y adquisición de datos (SCADA), que permiten el monitoreo de las etapas y variables del proceso, como así también permiten la intervención en el mismo.

Esquema de un sistema de automatización industrial básico

La automatización industrial puede aplicarse en diversas industrias básicas, de producción, de bienes y servicios, industrias agrícolas, automotrices, entre otros.

También en entidades financieras, industria petrolera, empresas de generación de energía, empresas de comunicaciones, industrias de suministros médicos, etc.

Compartimos un video de un robot trabajando: